Endialogo Bucaramanga, juli 11 del 2007 por Oscar Salamanca
Endialogo Bucaramanga, juli 11 del 2007
Dentro de la estrategia pedagógica del grupo curatorial Cordillera, se llevó a cabo en la ciudad de Bucaramanga el último de los Endialogos, a cargo del artista y profesor Oscar Salamanca. El Endialogo Bucaramanga tuvo una gran expectativa, ya que representó para el grupo el punto final de una serie de encuentros de carácter informativo y pedagógicos acerca de las líneas de investigación planteadas en la curaduria llamada “Región Imaginada”, ganadora de la convocatoria del Mincultura. Se ofrecieron dos conferencias a cargo del profesor Salamanca, una llamada “lo abyecto en la construcción de nueva naturaleza” y la otra denominada “ posmodernismo de la resistencia”; cada una de estas intervenciones estuvo acompañada de imágenes y referencias filosóficas, las cuales desde varias ópticas reconfiguraron la importancia de lo producido en arte por la región en un contexto universal.
En el auditorio máximo de Corpocides, lugar señalado para ofrecer el Endialogo, Salamanca facilitó una serie de conceptos y argumentos que sirvieron, como se dijo, en esa oportunidad, para sustentar y dar sentido al arte en la región. En el caso de la conferencia que abordó la abyección en la construcción de nueva naturaleza, quedó clara la relación existente entre límite y fragmentación, con especial atención a la ambigüedad de conceptos y criterios que atraviesan preceptos y convenciones relativos a la belleza y el arte. Con ejemplos de artista internacionales como nacionales, la charla concluyó que, efectivamente, la construcción de la cultura no puede ser una y que nuestro pensamiento contemporáneo, debe inscribirse en potenciar una actitud casi nostálgica pero critica respecto del proyecto de la modernidad. Este presupuesto sirvió de eje temático e inicio para la segunda charla, ésta acerca de la posmodernidad y su vinculación con los movimientos de resistencia. El titulo despertó gran interés ya que aludia a una de las lineas u objetos de estudio de la curaduría propuesta: la resistencia. La resistencia acotada, como se pudo evidenciar, tiene como punto de partida una intuición certificada por buena parte de la filosofía actual, que no es otra, que aquella que rodea y explora un proyecto de modernidad excedido. Se analizó en esta intervención, la fuerza de un siglo confiado en exceso por la explosión de lo visual, una estrategia fatal que eleva la omnipotencia del ojo, produciendo en el mejor de los casos distancia y desconfianza frente a la comunicación, el deterioro de la imagen y la suprema vigilancia de nuestra sociedad. Los autores estudiados, Baudrillard, Owens, Deleuze, Guatari, entre otros, permitieron definir que pensar un mundo único, con una cultura homogenizante y una normalización imperante es poco menos que obsesivo y desfazado. Por lo anterior, el espacio, el tiempo y el movimiento reflejo en muchas de las obras criticadas, definieron en ese espacio académico la naturaleza de nuestro tiempo como una época de la esquizofrenia. Tambien desde la resistencia en la época de la posmodernidad es vital hablar del límite; de la inutilidad de la frontera y la nueva configuración del arte definida por las ciencias. La charla enfocada en una visión fuertmente critica respecto a lo particular frente a lo general hizo énfasis en nuevas acepciones de cultura, estetica, etica, gestión, Ministerio de Cultura, museo y espacio expositivo, todo ellos alrededor de un proyecto de modernidad con profundas escisiones que sigue articulando nuestro pensamiento contemporaneo. La posmodernidad entonces es una modernidad expandida que el límite, la fragmentación, el lugar y la resistencia grafican siempre bajo el presupuesto de lo imaginario, único escenario no viviado, no depauperizado.
Luego de la presentación, se dio espacio para las preguntas y reflexiones, lo que permitió generar algo muy positivo para la salud, no sólo del XII Salón Regional, sino también del inmediatamente anterior, curado por Raúl Cristancho e Imelda Villamizar. El auditorio aprovechó este espacio abierto de preguntas y respuestas para ejercer la critica que no pudo realizar en el XI Salón Regional. Imelda Villamizar pudo responder cuestionamientos y reclamos que en diferentes tonos se hicieron; algo a mi parecer nutritivo y necesario, ya que se derrumbaron pequeños mitos y malos entendidos. las reclamaciones en realidad correspondían a resentimientos que se habían madurado por supuestas irregularidades y maneras empleadas, tanto en el trato de la obra como de los artistas seleccionados, hasta llegar al delicado tema de la participación de los artistas provenientes de Venezuela. En este punto, las opiniones se dividieron y fue atacado por un lado la posición “folklórica” del Mincultura y su empeño de derribar las fronteras legales que el mismo gobierno se esfuerza en fortalecer desde otros frentes diferentes a la cultura; pero también y desde otro punto de vista, un grupo de artistas y gestores apoyaron esta iniciativa gubernamental no explicando con verdaderos y solidos argumentos su defensa, quedando en el ambiente una sensación de beneficio mediatico internacional, más que una verdadera necesidad investigativa que diera sustento a estos forzados intercambios e imposiciones. Lo que más preocupó fueron las acusaciones de negligencia y falta de profesionalismo de la anterior curaduría que entre otras cosas, se dijo, no habían finalizado o completado lo pactado inicialmente: las estrategias pedagógicas y de estímulos. Hablar sobre dineros no entregados realmente destapó otro vendaval de incumplimientos y manipulaciones supuestamente generados por la mala gestión de Walter Gómez y Gerardo Becerra, actuales concejeros del Mincultura en la región. Esta incertidumbre por promesas no cumplidas, irremediablemente cubrió como un manto las mismas promesas recibidas para el presente salón regional. Hay que aclarar que en este momento faltando apenas unos días para el montaje de las obras e inauguración del salón en Bucaramanga, aún no se tiene claridad sobre el manejo y fiabilidad del recurso que debe ser destinado a producir y apoyar la materialización de las obras del salón regional.
El Endialogo en Bucaramanga, además de servir como plataforma de análisis del arte de la región, como vemos, también sirvió como terreno de “distensión” y socialización de conclusiones que el mismo aparato operativo del salón no tiene, ni ha hecho posible, quedando los artistas, otra vez, pendientes de nuevos Endialogos, o , encuentros dis-stencionates.
Por Oscar Salamanca
